Robots humanoides realizan movimientos de kung fu con monjes Shaolin en un video viral.
La empresa china de robótica Agibot lanzó un nuevo video que muestra a sus robots humanoides practicando artes marciales, demostrando una sincronización y precisión impresionantes.
Los robots fueron vistos practicando movimientos de kung fu en el histórico Templo Shaolin de China.
El video, que combina artes marciales tradicionales con inteligencia artificial moderna, ha evocado diversas emociones en el público, desde la sorpresa hasta el miedo absoluto.
El video en cuestión se vio por primera vez el 7 de febrero, antes de comenzar a circular en redes sociales y en los principales medios de comunicación.
Una historia de acción
En marzo de 2025, la compañía con sede en Shanghái presentó el humanoide Lingxi X2 como robot de uso general en un video que lo mostraba pedaleando en un espacio abierto, como lo hacen los humanos.
En mayo de 2025, la empresa publicó otro video del robot realizando la notoriamente difícil voltereta Webster. Este movimiento gimnástico implica una voltereta hacia adelante con despegue con la pierna trasera y un control corporal preciso durante toda la fase en el aire.
El robot también demostró su capacidad para realizar movimientos de kung fu, similares a los mostrados en un video.
Cerebro detrás del humanoide.
El humanoide Lingxi X2, capaz de realizar secuencias de artes marciales, está impulsado por su modelo de IA Genie Operator-1, también conocido como modelo Go-1. Con su técnica de generalización de muestra cero, el robot puede manipular objetos y realizar tareas básicas sin entrenamiento previo.
Además, esta tecnología permite que un grupo de robots humanoides trabajen sincronizados, como se ve en el video.
El modelo GO-1 mejora significativamente la capacidad del X2 para aprender, planificar y realizar tareas en entornos reales. Está diseñado para introducir "acciones latentes", una técnica que ayuda a los robots a comprender el movimiento humano aprovechando imágenes visuales pasadas y actuales.
La función en cuestión existe para abordar la escasez de datos de acción etiquetados necesarios para entrenar a robots humanoides para que exhiban un comportamiento similar al humano.
Fusionando el patrimonio cultural con la robótica de nueva generación
La decisión de filmar secuencias de humanoides realizando artes marciales en el Templo Shaolin es simbólica. El templo es famoso mundialmente como la cuna del kung fu Shaolin, representando tradiciones centenarias de entrenamiento disciplinado, filosofía y dominio físico.
La performance ha invitado a los espectadores a reflexionar sobre la rapidez con la que está evolucionando la robótica humanoide y cómo estas máquinas pronto podrían ir más allá de los laboratorios y las demostraciones escenificadas para desempeñar un papel más visible en los entornos humanos cotidianos.
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